Son muchos los grupos de cata que se forman con la disculpa de probar unos vinos. La mayoría de ellos, en cada jornada, ponen una disculpa (llamémosle temática) diferente. Hay veces que sólo por el “cartel” que se avecina resulta imposible faltar a ellas, aunque haya que inventarse un día con 26 horas; otras veces te duele mucho la cabeza y no te mueves de casa con tal de no asistir a un funeral de vinos, llamádose cata por algunas personas. En cada reunión suele haber un organizador diferente, y dependiendo del “individuo organizador” en cuestión, las cosas salen más interesantes o pueden resultar tremendamente aburridas…
Esta vez nos juntamos un grupo de compañeros, amigos y demás familia para disfrutar de un tema que últimamente parece acaparar todos los medios y que tiene un tirón es espeluznante: VINOS NATURALES. Parece ser que la estrofa de que “hay vino artificial en los almacenes de Haro” que recoge la popular canción jarrera va a ser cierto… Yo no propondré quemar ningún almacén de esos, porque seguro que ni es tanta la gente que muere por el vino (más bien se puede decir todo lo contrario), ni hay vino artificial… y si lo hay, seguro que no es en Haro ni en cualquier otro sitio de La Rioja!!
Entonces, si no hay vino artificial… por qué sí hay vino natural?? Yo entiendo por vino artificial a una disolución hidroalcohólica con polifenoles en la que ni el agua, ni los polifenoles provienen de la uva; ni el alcohol proviene de la fermentación de los azúcares de la uva. Entre esto y el vino natural, entendiéndose aquel vino en que TODO procede y acontece de forma natural, hay un largo camino… Natural natural… como la vida misma… creo que pocas cosas quedan en este Mundo y creo que en ningún vino elaborado hoy en día, las cosas pasan así porque sí.
Filosofías a parte, los vinos naturales se entienden así por no tener adición alguna de productos químicos ni pócimas de los antiguos magos que antes caminaban sigilosamente entre los oscuros depósitos de las bodegas. Cierto es que algunos “conservantes” como el sulfuroso, siguen estando permitidos por algunas certificadoras de este tipo de vinos naturales. Los romanos ya utilizaban el sulfuroso y, si investigamos más a fondo, algún druida haría sus pinitos con más de una barrica…
Siempre he sido partidario de la frase del poeta latino Horacio “In medio stat virtus”, y en la mayoría de los casos, hasta con el vino puede llevarse esta frase a la práctica. Ni quiero beber esos hipotéticos vinos que había, hace ya no sé cuánto, en los almacenes de Haro; ni quiero tragarme las bazofias enológicas que algunos productores venden bajo el telón de lo natural. Si alguien quiere hacer vino natural Y SABE HACERLO, que lo haga!… ya tiene a un servidor como un cliente fijo! Pero aquellos que intenten vender la moto y poner como argumento de venta y de defensa de un vino que es “natural” y que por eso ya se defiende y se sostiene todo… mejor que se compren una buena televisión y se queden en el sofá de casa.
Me ha quedado una tónica general en esta cata de vinos naturales: los defectos y las decepciones. Aproximadamente la mitad de los vinos resultaron tener ciertos defectos. Más que una cata de vinos, muchas veces ha parecido una cata de explotaciones agropecuarias de todo tipo: cerdos, caballos, vacas, pollos… en el arca de Noé no se recogieron tantos animales juntos como en algunas de las botellas… estaremos ante otro milagro del siglo XXI?? Afortunadamente, también ha habido grandes sorpresas, no habiendo sido necesario recorrer muchos kilómetros para encontrarlas. Por ello, me queda algo de ilusión al pensar que hay gente por el mundo que hace las cosas bien y que los vinos naturales llegarán a su esplendor cuando se vendan por ser lo que son: VINOS que agradan al que se gasta la pasta, y no campañas de marketing ni historias raras!!
COMENTARIOS Y RESULTADOS DE LA CATA: (todo se ha realizado a ciegas sin descubrir etiquetas)
1. Les Mortiers 08. Coteaux du Loir (Clas: 7º / 72,5 ptos.)
Hierbas, balsámico, tomillo, puerros. Tonos herbáceos manifiestos. Agradable en boca y algo secante al fondo.

2. Le Cousin Rouge (Clas: 10º / 32 ptos.)
Lleno de Brettanomyces, boca domada.

3. Viticultor anónimo 08. Rioja (Clas: 2º / 97 ptos.)
Potente, cubierto, aromático. Buena nariz con intensos frutos rojos y maduros. Boca dulzona y golosa. A falta de botella.
4. Brouilly 07. St Etienne (Clas: 6º / 72,4 ptos.)
Buena nariz con complejidad. Mejor en boca que los dos primeros vinos. Tipo Borgoña.

5. Machiona 04. Emilia (Clas: 9º / 51 ptos.)
Nariz evolucionada. Pica en boca por la elevada volátil; además parece tener azúcar. Agridulce, malo. Tipo Languedoc (Syrah-Grenache…).

6. Cornas 04. Rhone (Clas: 8º / 60 ptos.)
Nariz sucia y boca ácida con taninos rotos. Tipo catalán, poco agradable, no muy limpio.

7. Occhipinti 07. Sicilia (Clas: 4º / 85 ptos.)
Aroma adecuado pero con presencia de Brett. Boca interesante, ácida y sabrosa. Acidez importante y buena longitud.

8. Ecológico anónimo 09. Rioja (Clas: 1º / 102,5 ptos.)
Buena nariz con presencia de barrica nueva agradable, aunque con notas de polvo de roble. Boca bien armada pero con algo de sequedad al final. Potente, balsámico, fino y largo.
9. Bedeau 07. Bourgogne (Clas: 5º / 81,5 ptos.)
Nariz algo “tocada” como casi todos. Boca correcta. Tipo Borgoña, pero algo corto en boca también.

10. Galichets 06 -Domaine de la Chevaliere. Bourgueil (Clas: 3º / 94 ptos.)
Nariz compleja, equilibrada y madura. Madurez en boca, pero no muy especial.
