Ahora, ya pasadas unas semanas del frenético final de año, se puede mirar atrás un poco y hacer balance del año 2010 que se ha presentado como un año vital. No solo ha sido el año en el que cumplimos 11 años desde que plantamos nuestras primeras viñas, la 9ª cosecha de nuestros vinos y el 5º año desde la fundación de Vintae, sino que ha supuesto el año, sin duda, de la consolidación de UNA GRAN FAMILIA: Vintae.
Quería hacer un post sobre esto, porque sin duda para mí 2010 ha sido muy especial. Yo me incorporé definitivamente a este equipo en julio de 2007, año en el que ya Raúl, Francesc y mi hermano, apoyados, por supuesto, por mi padre, ya llevaban buen camino andado de este proyecto y las bases de este proyecto ya estaban en marcha.
Pero después de 2007, el 2008 se presentó como un año difícil: el comienzo de la crisis, que ponía más cuesta arriba la financiación, cambios y más cambios en el equipo, los resultados aún no se acercaban a las expectativas… Dudas y más dudas que se resumen fácilmente en una: ¿conseguiremos sacar adelante lo que nos habíamos propuesto?
Sin embargo, finalmente el proyecto consigue afianzarse gracias a esa sólida base de trabajo bien hecho y se arranca el año 2009 con fuerza.
2009 avanza no carente de dificultades, pero es el año donde la confianza vuelve a todo el equipo, donde nos volvemos a encontrar con la añorada ILUSIÓN. Es el año donde, por fin, vemos que el mercado responde. Que nuestros vinos están alineados con lo que la gente busca. Vinos con alma, especiales, diferentes, con una calidad excepcional y a un precio muy razonable.
Se puede denominar como el año del punto de inflexión, del fin de las dudas, del “esto ya no lo para nadie!!”. El año de la FE.
Ya 2010 comenzó como un año clave y de nuevo complicado. Pero el trabajo en equipo finalmente se ha impuesto. Hemos cerrado un año de comienzos de consolidación en España y de gran ampliación en mercados internacionales. Pero sin duda, si hoy miro atrás al 2010, ha sido el año del EQUIPO. El año en el que ya sí que, más que nunca, tenemos un equipo de grandísimas personas, con un grandísimo talento, unidas y “conspirando” por el mismo sueño: Vintae
Y más que equipo, quisiera llamarlo una FAMILIA. Y no sólo me refiero a los que salimos en la web, sino a todos los distribuidores, importadores, agentes, y todos los que estáis ahí delante y vibráis y soñáis con este proyecto igual que nosotros.
Un año en el que tengo que dar las gracias a toda esta familia Vintae por haber dado el 200%, haber vibrado y haber soñado lo mismo que nosotros.
Y también un año donde, mirando atrás, y viendo a toda esa gente que apostó por Vintae en los tiempos difíciles, que nos apoyó a mi hermano y a mí cuando nos quedamos solos por un momento, clientes, equipo, proveedores que, a pesar de los problemas, seguísteis apostando por Vintae, aprovecho para deciros de todo corazón:
MUCHAS GRACIAS POR TODO
Ahora señores, pasen y vean, porque esto solo acaba de empezar
Un fuerte abrazo
Richi